La apertura de sesiones más ordinaria de todas

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En un recinto con más presencia de funcionarios libertarios y militantes bien trajeados que legisladores en las bancas, se dio inicio a la apertura de Sesiones Ordinarias en un reciento caliente por los agravios del presidente Javier Milei a la bancada peronista, ante una vicepresidenta inmutable y un oficialismo aplaudidor.

En una jornada caracterizada por los idas y vueltas entre el presidente y los diputados opositores, que lo sacaban constantemente de su discurso, salieron de su boca frases como “me encanta verlos llorar kukas”; “manga de ladrones”, “la justicia social es un robo” y no se privó tampoco de cuestionar a la expresidenta Cristina Kirchner, a la que llamó “jefa de la banda”. A Juan Domingo Perón también lo mencionó y lo llamó “fascista”.

Insulto tras insulto

Cada agravio a la oposición estuvo acompañado de los aplausos y festejos de los palcos que atacaron a los diputados presentes con cánticos como “kukas tira piedras”, “Tobillera, tobillera”. Tales exabruptos lo hicieron levantar a Germán Martínez de su banca. A los gritos, y con alguna queja ante Victoria Villarruel, el santafesino protestó por un discurso inédito por la cantidad de ofensas al peronismo.

Los insultos del presidente fueron bien variados. Continuó subestimando, principalmente a los diputados de Unión por la Patria que estaban en sus bancas: “kukas ignorantes”, “cavernícolas”, “asesinos”, “chorros”, “deshonestos”, “parásitos” y hasta los llamó “golpistas”.

Cada vez que se escuchaba algún grito ante las dudosas cifras que el presidente recitaba desde su atril -al que llegaba con comodidad gracias a dos tarimas ubicadas una arriba de otra- el libertario respondió con la frase: “Suman con dificultad”.

La izquierda también recibió agravios. A Myriam Bregman la llamó “Chilindrina troska”, a Nicolas Del Caño le cayó diciéndole que no son la representación de los trabajadores porque “no son más del 5 por ciento”.

Desde los palcos al asesor Santiago Caputo y a Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, se los vio exultantes festejar los exabruptos del presidente y de los jóvenes funcionarios y tuiteros que aplaudían cualquier punto y aparte de Milei y volvían a corear “presidente, presidente”.

El agitador de redes, tuvo varios cruces con la diputada Bregman. Es que se dedicó gran parte de la noche a insultarla. La diputada le respondió a Parisini: “Te haces el guapo porque estas al lado de Santiago Caputo”, en referencia a que el asesor maneja la SIDE y áreas clave del gobierno.

La bancada peronista no estaba completa. Parte de los legisladores de Union por la Patris decidieron no asistir al recinto. Es así, que de los diputados de La Cámpora, solo la santafesina Florencia Carignano y el diputado bonaerense, Horacio Pietragalla se hicieron presentes. El resto de los legisladores de esa organización política decidió no presentarse a escuchar las groserías ya pronosticadas del libertario.

El poder de Bullrich

Patricia Bullrich, también tuvo su momento. Milei destacó su nueva labor en la Cámara de Senadores y le festejó las negociaciones que le valieron al oficialismo cinco logros (Reforma Laboral, Régimen Penal Juvenil, Acuerdo Mercosur-UE, el nombramiento de Fernando iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea, y la media sanción de la Ley de Glaciares) en la sesiones extraordinarias. Besito y abrazo entre ambos en el medio del discurso mientras las gradas más altas coreaban su nombre. Villarruel miraba impávida. De la oposición dialoguista Milei no se acordó.

Villarruel, presente

De entrada llamó la atención el saludo casi imperceptible entre el Presidente y su vice, a la hora de la recepción. Enseguida, Victoria Villarruel defendió su lugar antes las cámaras a los empujones con Karina Milei.

Pero apenas empezó el discurso presidencial la vicepresidenta pareció aburrirse. Tanto que dedicó la mayor parte del tiempo a chatear con su celular. Tampoco perdió de vista los palcos, observó las reacciones de la oposición ante los insultos de Milei, tomó agua, volvió mirar su celular, y no aplaudió.

Las cámaras de la transmisión oficial solo le dedicaron un plano completo cuando Milei dejó entrever que ella había conspirado en setiembre pasado con la oposición “para quedarse con el sillón de Rivadavia”.

En un infructuoso intento de explicar el fracaso de sus políticas económicas por el “golpismo” de los opositores, Milei aseguró que “luego de nuestro triunfo en las elecciones de la Ciudad, comenzó a digitarse un ataque sin precedentes en la historia argentina y que tomó su punto más alto luego de las elecciones de septiembre en la Provincia, algo que a opositores y propios, digamos, lo hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia”. En ese momento, el Presidente hizo un gesto con la cabeza para dejar claro que la destinataria de su frase era Villarruel.

Los cruces

La diputada Kelly Olmos tuvo varios cruces con el presidente, quien la llamó en varias oportunidades de su exposición “poeta” en referencia a la oda peronista que la porteña realizó en la sesión donde se trató la reforma laboral. En una oportunidad Olmos le gritó a Milei; “delirante”.

En otro pasaje del discurso, los legisladores kirchneristas apuntaron contra Milei por la causa ANDIS. “¡Spagnuolo!”, gritaron desde sus bancas, en alusión al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad Diego Spagnuolo, investigado por la Justicia por presuntas irregularidades en las compras del organismo.

El Presidente respondió esta vez fuera de sí: “¡Saben que los audios son falsos, sabe que el que declaró ya dijo que era mentira, pero sigan así ustedes mintiendo a la gente, digamos, sigan mintiendo a la gente!”, farfulló. No faltaron los carteles clásicos de la oposición: “Libranos del mal $” y “¿Dónde está Espert?”.

La izquierda también presentó sus reclamos al gobierno de Javier Milei con consigna referidas a los despidos en la empresa Fate. Bregman también levantó el cartel con la frase “gatito mimoso de Trump”, en referencia al constante alineamiento que Javier Milei tiene con el presidente norteamericano.

Cierre con gusto a nada

Milei dejó así inaugurado el 144° periodo ordinario de sesiones, en un recinto cargado de frases violentas, más fuertes que las que pronunció contra el radical Facundo Manes en la apertura de sesiones del 2025, donde Unión por la Patria y la Izquierda habían decido no bajar al recinto y el resto de los bloques solo había enviado delegaciones.

Este fue el quinto discurso del presidente en el Congreso, y lo que tuvo de similar a otras aperturas de sesiones, es que la militancia lo acompañó solo en los palcos, no así en las calles, que estuvieron vacías, pero valladas.

El equipo completo de Gobierno esperó desde temprano las palabras del Presidente, entre ellos: Manuel Adorni (Jefe de Gabinete), Mariano Cuneo Libarona (Justicia), María Ibarzabal Murphy (Secretaria Legal y Técnica), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Sandra Pettovello (Capital Humano), Pablo Quirno (Cancillería), Luis “Toto” Caputo (Economía), Mario Lugones (Salud), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Carlos Presti (Defensa) fueron algunos de los ministros que se pudieron ver eufóricos acompañando a un presidente que volvió hacer otro show.

Al final de la sesión, el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, fue a reclamarle a Menem por el tono del discurso flamígero de Milei contra la oposición, ya que “no era lo acordado”. “Me habías dicho que en la Asamblea Legislativa iba a haber un presidente enfocado, confrontando gestión con gestión”, habría sido las palabras usadas por el santafesino peronista para reprocharle al riojano por la agresividad extrema del mensaje presidencial.