La investigación comenzó por dos vacunos Braford que habían sido vendidos y trasladados hasta una carnicería de la Primera Sección Ifrán sin la correspondiente guía. El comprador, Jesús Manuel R., ya había quedado involucrado en una causa judicial por infracción al artículo 206 del Código Penal, mientras la Policía Rural siguió la pista para determinar de dónde habían salido los animales.
Así llegaron hasta los productores José Alberto V. y María Angelina D. , titulares de las marcas y señales de los vacunos, quienes reconocieron las operaciones realizadas los días 3 y 5 de septiembre. Por haber vendido y trasladado los animales sin la documentación exigida, se les iniciaron actuaciones contravencionales y se aplicaron multas por un total de $600.000. Una vez abonadas, ambos recuperaron la libertad.
Vender ganado “de palabra” puede parecer más sencillo, pero cuando faltan las guías el negocio deja de ser tan simple. Esta vez el carnicero terminó con una causa judicial y quienes entregaron los animales tuvieron que pagar la cuenta.
Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya.









