“Maté a un chabón”: un testigo contó que “Pity” Álvarez se adjudicó el crimen

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En la segunda audiencia del juicio contra el cantante Cristian “Pity” Álvarez, acusado por el crimen de Cristian Díaz, declararon la entonces pareja del músico y su padrastro, un vecino que escuchó las detonaciones de la madrugada del 12 de julio y la ex pareja y madre de la hija de la víctima. Entre los testimonios se citó una confesión del “Pity”: “Maté a un chabón”; y se confirmó que descartó el arma del crimen.

El exlíder de Intoxicados y Viejas Locas es juzgado por el crimen que ocurrió el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré de Villa Lugano. Esta mañana, a diferencia del primer día, el músico se mostró más atento y solo se recostó para dormir al inicio de la sesión. Ante la pregunta de un periodista, respondió: “Lo que diga la justicia”, respecto de la posibilidad de volver a la cárcel.

Agustina Inbernoz, pareja de “Pity” al momento del crimen, declaró desde California, Estados Unidos, vía Zoom, ante las consultas del defensor oficial Javier Marino, el fiscal Sandro Abraldes y el abogado de la familia de la víctima, Fernando Burlando.

La joven se resguardó al señalar que no recordaba con precisión los hechos de la noche del 12 de julio e incluso dijo no recordar las declaraciones que dio en la instrucción del caso en 2018. Sin embargo, confirmó que Díaz fue a encarar al “Pity” y a buscar pelea, que no vio el momento de los disparos, pero que sí reconoció descartar el arma calibre 6.35 en una alcantarilla de la autopista Dellepiane y luego dirigirse al boliche Pinar de Rocha.

Quien entregó un testimonio más completo fue Raúl Alberto Prieto Inbernoz, padrastro de Agustina y amigo del músico desde dos años antes del crimen. Inbernoz explicó que la decisión de ir a Pinar de Rocha a ver el show de Ulises Bueno la habían tomado antes del episodio del crimen y señaló que cuando el “Pity” llegó al boliche de Ramos Mejía, le confesó: “Maté a un chabón”.

Prieto Inbernoz dijo no poder creer las palabras del músico en un inicio y contó que fue con la madre de Álvarez hasta el barrio Samoré a ver la escena del crimen. “Una señora nos dijo: ‘¿Viste lo que pasó anoche?’. Me señaló el lugar y se veía una mancha de sangre. Ahí me cayó la ficha”, repasó.

El testigo reconstruyó el episodio previo al crimen a través de lo que le contó su hija Agustina. “Ella dijo que quería sacar a Pity de la discusión, pero ‘el otro muchacho’ no lo dejaba. Lo acosaba. Ella siempre me dijo que fue mucho tiempo el hostigamiento de la otra persona”, relató.

El testigo citó algunas de las agresiones que Díaz le habría dicho a Álvarez: “‘No tenés huevos. Pegame un tiro si tenés huevos’”. Además, recordó que Agustina le había dicho que un amigo de Díaz quería llevárselo, pero la víctima había gritado: “‘Yo soy el más poronga del barrio’”.

Pietro Ibernoz confirmó que tras el crimen su hijastra el y músico huyeron de la escena en auto por la Autopista Dellepiane y que “él le dio el arma y le pidió que la tirara”. También dijo que luego de estar en Pinar de Rocha, el músico le dijo querer entregarse en la comisaría de Caseros, pero luego le pidió que lo dejara en un Bingo. “‘Me bajo acá. Yo acá me arreglo, vos andate’”, le habría dicho.

Otro testigo fue el vecino Alejandro Pedroso, quien escuchó las detonaciones cuando comía en el departamento de su pareja y encargada de uno de los edificios y luego bajó y observó parte de la secuencia posterior.

“Miramos para abajo y vimos el cuerpo sobre la vereda y una pareja. Había una chica que estaba retirándose”, contó y dijo que en principio tuvo dudas si se trataba del “Pity”, pero que luego escucharon a su acompañante decir: “‘¿Qué hiciste, Cristian?’“.

El vecino dijo que él y su pareja hablaban con el músico como con cualquier persona, que lo había llevado a ensayar cuando trabajaba como chofer y que “se portaba bien”. “Nunca imaginamos que podía llegar a hacer eso”, aseguró.

Por su parte, Verónica Román, expareja de Díaz y madre de su hija, contó que lleva cuatro años separada cuando ocurrió el crimen, que nunca lo vio portar armas en el tiempo que compartieron y lamentó lo ocurrido por su hija. “A mi hija la dejó sin un padre”, dijo y lamentó ver a Álvarez sin “arrepentimiento”.

La audiencia pasó a cuarto intermedio hasta el viernes a las 10, cuando continuará la declaración de testigos en el juicio a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 29, a cargo de los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro.