La querella solicitó el llamado a indagatoria de Javier Milei en la causa $LIBRA

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Si la causa por la criptoestafa LIBRA estuvo hasta ahora compuesta de múltiples piezas dispersas, la querella que encabeza Martín Romeo le entregó al juez federal Marcelo Martínez De Giorgi una interpretación detallada de todos los hechos que derivaron en el fraude, lo que lo llevaron a la conclusión de que se trató de una asociación ilícita integrada entre otros por el presidente Javier Milei, sobre quien pidió que sea llamado a declaración indagatoria. El escrito, de unas 204 páginas, también abarca a su hermana Karina, al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y a otros socios del fraude como Manuel Terrones Godoy y el ex funcionario de la Comisión Nacional de Valores Sergio Morales.

A la luz de las revelaciones que aportó la pesquisa sobre el teléfono del trader Mauricio Novelli –el “nexo” entre la Casa Rosada y la pata operativa del fraude, con sede en EEUU–, la querella de Romeo pudo completar el cuadro de su acusación sobre el presidente y el resto de los personajes que orquestaron el fraude, en base también a otras pruebas que a lo largo de todos estos meses aportaron expertos en criptomonedas y la propia Comisión Investigadora del Congreso.

La querella solicitó formalmente la declaración indagatoria de Javer Milei y de otras 15 personas, a quienes identifica como integrantes de una asociación ilícita con roles específicos divididos en tres: una suerte de cúpula local que llevaba años buscando cómo pegar un salto cualitativo en sus negocios, encabezado por el propio Novelli y algunos de sus cómplices, como Manuel Terrones Godoy, más toda una serie de socios locales (algunos funcionarios del gobierno libertario), y otros internacionales, como Hayden Davis o Julian Peh; y finalmente otro grupo que ayudó a mover el dinero recuadado como botín dentro y fuera de la argentina a través de billeteras virtuales y “cuevas” que convertían criptos en dólares cash.

Fisonomía de una estafa

Para la querella no hay dudas de que se trató de una asociación ilícita que se “infiltró” el Estado argentino para ejecutar una estafa masiva con el token criptográfico $LIBRA, premeditada de antemano y no como resultado de un error o un mal cálculo como dijo Milei en su defensa inicial.

Según la querella, la banda liderada Novelli vendió al grupo extranjero Kelsier, de Hayden Davis, el acceso exclusivo al presidente Javier Milei en materia cripto por más de un millón y medio de dólares. A través de esta “captura del Estado”, los acusados utilizaron la Casa Rosada y la investidura presidencial como una fachada de legitimidad (o “lavado de prestigio”) para atraer a miles de ahorristas bajo distintos engaños y falsas promesas sobre tecnologías disruptivas. Una de ellas fue, por supuesto, la propia $LIBRA.

La estafa se consumó el 14 de febrero de 2025, cuando Milei publicó en Twitter el contrato del token mientras estaba al teléfono con Novelli, según comprobó la DATIP de la pericia del teléfono del broker. Ese fue el “gatillo” o gancho sin el cual los miles de inversores minoristas no hubieran comprado el token de de forma masiva como lo hicieron, cayendo en la estafa. Segundos antes del anuncio, billeteras vinculadas a la organización compraron el activo utilizando información privilegiada y, durante esa misma madrugada, drenaron toda la liquidez del mercado en una maniobra conocida como “Rug Pull”. El resultado fue la sustracción de aproximadamente 44,5 millones de dólares, fondos que fueron rápidamente derivados hacia cuentas offshore y cajas de seguridad físicas mientras la banda iniciaba un protocolo de destrucción de pruebas digitales.

Es decir que Milei no fue un actor secundario, sino el instrumento central de validación pública y coautor de la maniobra, utilizando su investidura para generar la confianza necesaria en los ahorristas. A lo que hay que sumar, además, que mantenía una relación de larga data con Novelli, para quien trabajó como docente y capacitador en la academia “N&W Professional Traders” entre 2021 y 2023. Existen registros de reuniones por Zoom donde Milei coordinaba el dictado de clases junto a Novelli y su hermana, Karina Milei. Esta cercanía le permitió a la organización comercializar su figura meses antes del lanzamiento del token.

En el teléfono de Novelli se halló además una anotación digital que rezaba “Pago Javier kari”, por lo que no se descarta que el Presidente se haya llevado parte del botín. Además, Hayden Davis confesó en el exterior haber enviado dinero a la hermana del Presidente, afirmando que Milei “firma todo lo que yo digo”.