El pronóstico climático en Corrientes anticipa un trimestre con lluvias superiores a los valores habituales y temperaturas por encima de lo normal. Así lo informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en su perspectiva para julio, agosto y septiembre de 2026.
El organismo aclaró que se trata de una tendencia elaborada sobre promedios climáticos y no de un pronóstico para días específicos. Por ese motivo, recomendó seguir las actualizaciones de corto plazo y las alertas meteorológicas para conocer la evolución de las condiciones del tiempo.
Análisis del Inta
Semanas atrás, un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) Corrientes también había advertido sobre la posibilidad de un escenario con mayores precipitaciones en la provincia. Este trabajo analizó las consecuencias que podría tener un evento de El Niño de intensidad similar al registrado entre 1997 y 1998.
Los investigadores señalaron que el análisis constituye una herramienta para la planificación preventiva y no una predicción sobre lo que ocurrirá. Sin embargo, destacaron que a mediados de mayo el océano Pacífico ecuatorial mostraba una rápida transición hacia condiciones compatibles con el fenómeno.
Además, los modelos climáticos internacionales otorgaban una probabilidad del 98% de desarrollo de El Niño entre mayo y julio de 2026, con altas probabilidades de continuidad durante el resto del año y el verano 2026-2027. Aun así, el informe remarcó que los pronósticos de largo plazo mantienen un margen de incertidumbre.
Qué es el fenómeno de El Niño
El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (Enos) es un patrón climático que se origina por cambios en la temperatura de las aguas del océano Pacífico tropical.
Cuando se presenta en su fase cálida, suele provocar precipitaciones superiores a lo normal en el litoral norte argentino.
En Corrientes, estas condiciones favorecen la aparición de anegamientos, inundaciones y expansión de cuerpos de agua, afectando tanto a centros urbanos como a la producción agropecuaria.
El antecedente de un evento extremo
Como referencia, el estudio recordó el episodio de El Niño de 1997-1998, que tuvo precipitaciones que alcanzaron en Corrientes entre 2.000 y 2.900 milímetros, cuando el promedio anual es de entre 1.200 y 1.500 milímetros.
De acuerdo con esa evaluación, un fenómeno de características similares podría provocar excesos hídricos sobre más de tres millones de hectáreas que actualmente permanecen libres de agua en la provincia.









